TAMIAHUA, VER.— A las 11:30 de la mañana, cuando el sol caía con fuerza sobre el centro de Tamiahua, un problema familiar dejó de ser una discusión y terminó convertido en un asunto policiaco.
Los hechos ocurrieron en la esquina de las calles Francisco I. Madero y Benito Juárez, frente al establecimiento conocido como El Rinconcito, en pleno centro de la cabecera municipal.

De acuerdo con la información preliminar, Carlos Alberto «F» discutió con su hija, menor de edad, debido a que no aprobaba el noviazgo que sostiene. En medio del altercado, la adolescente presuntamente abofeteó a su padre.
Pero aquello no terminó con la cachetada.
La joven se marchó con su novio a bordo de una motocicleta y, según la versión recabada, el muchacho presuntamente arremetió con la unidad contra su suegro y lo atropelló.
Después, ambos escaparon.
Carlos Alberto quedó tendido sobre el pavimento, golpeado y con lesiones en el rostro, brazo y pierna. Polimadreado… pues. Personal de emergencia acudió para auxiliarlo, inmovilizarlo y trasladarlo a una institución médica.

Ahora corresponderá a la Fiscalía determinar si el motociclista actuó con la intención de matar y si los hechos deben investigarse como lesiones dolosas, tentativa de homicidio o bajo alguna otra clasificación jurídica.
También deberán esclarecerse las edades de los jóvenes y las circunstancias de su relación. Por ahora, el simple hecho de que la muchacha sea menor de edad no permite afirmar que exista un delito de carácter sexual.
En el centro de Tamiahua quedó la escena: un padre herido sobre el pavimento, una motocicleta alejándose y un pleito familiar que, en cuestión de minutos, cruzó la delgada línea de la que nadie regresa como si nada hubiera sucedido.

